Editorial

Cada día más, la biomedicina moderna a pesar de sus fulgurantes avances, revela su incapacidad de cubrir las necesidades elementales de la población mundial en materia de salud.
 
Los daños al medio ambiente, con la crisis energética y social como telón de fondo, han llevado a las autoridades y responsables de la salud de los diferentes países, a considerar la oportunidad de revalorizar las medicinas y farmacopeas tradicionales, en vista de incorporar los elementos válidos de ellas en los sistemas de salud primaria de las poblaciones a su cargo.  
 
Es en esta óptica que aparece la red TRAMIL al inicio de los años 80. Constituída por investigadores y trabajadores de salud convencidos de la utilidad de un sistema incluyente Pancaribeño ha crecido progresivamente hasta el punto de contar hoy en sus filas prácticamente la cuasi totalidad de los países de la zona.
 
Los motivos que han impulsado a tal congregación son fáciles de imaginar: constitución de una masa crítica de investigadores, puesta en común de las energías, de la logística, trabajo en red, etc.
 
Pero la razón mayor es que existe una fuerte convergencia cultural en esta zona geográfica. La atormentada historia de esa gran encrucijada mundial, donde se cruzaron diversas poblaciones – europeas, africanas, asiáticas, orientales, indias y amerindias - así como las combinaciones resultantes de su mestizaje, llevaron a la aparición de un verdadero modo de pensamiento naturista tradicional manifestado por representaciones culturales relativas a la salud y sus medios terapéuticos.
 
A pesar de algunas formas particulares observadas, la medicina y la farmacopea del Caribe se asientan sobre los mismos principios de base, con los siguientes rasgos que resaltan, entre otros:
Es una medicina que pretende actuar frecuentemente sobre el todo, utilizando recetas acordes con la visión del cuerpo y del universo. Su práctica, cuya eficacia no depende únicamente de una técnica aplicada al cuerpo, toma en cuenta principalmente la naturaleza de la relación con el medio ambiente, tanto social como cultural.
El proceso de elaboración de los medicamentos – los cuales integran tanto sus propiedades farmacológicas como su eficacia simbólica - obedece a este principio.
 
Nuestra red, desde sus orígenes, tomó claramente posición por el respeto de este aspecto cultural consubstancial, a sabiendas que ese conjunto de saber difuso, diluido, fuertemente banalizado, ampliamente compartido en el pasado –una característica importante de nuestra medicina tradicional por demás - nunca ha sido objeto de estudios ni de investigaciones profundas ni de polémicas doctrinarias y enjuiciamientos.
 
Por medio de una metodología original y única, enfocada a partir de un problema de salud y no de ingredientes empleados, TRAMIL capitaliza una cantidad importante de ese saber naturalista caribeño recogido durante las encuestas etnofarmacológicas: 803 especies botánicas, de las cuales 366 con uso(s) significativo(s), más de 700 TRIGs (trabajos científicos) llevados a cabo en los diferentes centros de investigación universitarios…
 
Romper el monopolio del recurso sistemático a la biomedicina, generalmente impuesta por inercia, implica convencer a los usuarios, empezando por el personal de salud, de la validez – que incluye la eficacia biológica y la inocuidad - de este conjunto de sabiduría empírica. Es una de las razones que nos han llevado a emplear las mismas pruebas estandarizadas que usan los de la biomedicina, con todos los riesgos que ello supone de no corresponder exactamente al efecto terapéutico buscado.
 
Por otro lado, nuestra red otorga una gran importancia a la difusión de los resultados de las investigaciones de nuestros laboratorios a las poblaciones de donde originalmente salió ese saber naturalista tradicional, pues es muy importante que ellas puedan apropiarse y aprovechar plenamente la modernidad. La restitución a la base toma en cuenta tanto el nivel de conocimiento de los medios a los cuales nos dirigimos, como la diversidad de los contextos socioculturales.

Un escalonamiento estructural flexible – el CETRA para la elaboración de la línea editorial y talleres TRADIF para la adaptación de la difusión en cada país - apunta a mejorar nuestra eficacia.
 
La red científica TRAMIL, propiedad de los pueblos caribeños y apoyada por éstos, es una herramienta que les permite participar en el gran combate por la preservación de la Biodiversidad.
 
Emmanuel NOSSIN
Farmacéutico/etnofarmacólogo
Coordinador General TRAMIL (desde 2008)